Iojhan Baltazar Zamora, estudiante del Doctorado en Ciencias mención Geología de la Universidad Católica del Norte (UCN), recientemente finalizó una pasantía internacional de dos meses en el Instituto de Geoquímica y Petrología de La Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich), Suiza. Esta experiencia le permitió fortalecer su investigación, adquirir nuevas habilidades analíticas y proyectar futuras colaboraciones científicas.
La estadía fue financiada a través del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF) gestionado por la ANID y adjudicado el año pasado por los profesores del programa, Rodrigo Riquelme, Héctor Pizarro y Christopher López, junto con el apoyo del Consorcio HEUMA UCN-UA.
¿En qué se centra tu investigación doctoral?
Mi investigación está enfocada en la exploración de yacimientos minerales en zonas con extensa cobertura sedimentaria, es decir, donde los afloramientos rocosos son escasos o nulos. En ese contexto, mi tesis busca desarrollar herramientas que integren geoquímica de minerales pesados, geocronología y machine learning para contribuir a este desafío.
¿Cómo surgió la oportunidad de realizar esta pasantía?
Esta oportunidad surgió gracias a mi profesor guía, Dr. Héctor Pizarro, quien había colaborado previamente con el Dr. Chetan Nathwani. Él me lo presentó de forma remota y, tras mostrarle mi trabajo, se interesó en lo que estaba desarrollando. Inicialmente comenzamos a colaborar a distancia, hasta que a inicios del año pasado me ofreció la posibilidad de realizar una pasantía en ETH Zúrich, Suiza.
¿Cómo describirías tu experiencia?
Fue una experiencia muy enriquecedora e inspiradora, ya que estuve en La Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich), una de las universidades más importantes del mundo en el área de geociencias y donde estudiaron grandes científicos como Albert Einstein. Poder compartir con investigadores destacados te permite desarrollar un pensamiento crítico más profundo, cuestionar tu propio trabajo y atreverte a explorar nuevas ideas que quizás antes no considerabas.
¿Qué avances lograste durante este periodo?
Uno de los principales avances fue la obtención de un gran conjunto de datos geoquímicos y texturales de minerales pesados para una de las zonas de estudio de mi tesis. Esto es clave, porque ahora tengo la información necesaria para abordar ese caso en profundidad. Además, avance en mi formación como investigador fortaleciendo mis habilidades analíticas mediante el uso de equipamiento especializado, como la catodoluminiscencia óptica y la ablación láser. Por otro lado, un avance clave fue el de adoptar una nueva metodología y perspectiva para abordar la problemática de mi tesis.
¿Esta experiencia impulsó nuevas redes o colaboraciones científicas?
Sí, actualmente estoy trabajando con los investigadores Dr. Chetan Nathwani y Dr. Lorenzo Tavazzani, quienes me acompañaron y guiaron durante la pasantía. La colaboración consiste en desarrollar una metodología para aplicar la geocronología de apatitos detríticos en la exploración mineral. Este trabajo está en curso y tiene como objetivo final publicar un artículo científico.
También tuve la suerte de estar un mes en Toulouse, Francia, donde existió la oportunidad de utilizar los laboratorios del Géosciences Environnement Toulouse bajo supervisión del Dr. Michel Gregoire, experiencia más fugaz pero igualmente valiosa. Cada país tiene su propia cultura y formas de trabajo, lo que hace que compartir con distintos equipos de investigación sea muy enriquecedor para uno.
¿Qué le dirías a un estudiante de postgrado que está considerando realizar una pasantía?
Creo que es fundamental aprovechar y buscar todas las oportunidades que surgen durante el doctorado. Para un estudiante que recién comienza un postgrado, es muy valioso salir, conocer otras realidades ajenas a Chile y las distintas formas de hacer ciencia en el mundo. Y cuando se presenta la oportunidad de realizar una pasantía, lo más importante es aprovecharla al máximo en todos los ámbitos, ya sea personal, académico y cultural. También es clave participar activamente en cada instancia, ya sea en seminarios, cafés o discusiones científicas informales, porque es ahí donde se construyen redes de contacto, surgen nuevas ideas y uno puede darse a conocer, para abrirse puertas en el futuro.