Un estudio desarrollado por Paulina Rivera Blanco, estudiante del Doctorado en Ciencias mención Geología de la Universidad Católica del Norte (UCN), analizó la preservación excepcional de escarpes de falla en el Sistema de Fallas de Atacama (SFA), ubicado en el piedemonte de la Cordillera de la Costa, a pocos kilómetros al oriente de la ciudad de Antofagasta.
Los escarpes de falla son geoformas comúnmente utilizadas como marcadores temporales en estudios de paleosismología, ya que su conservación – determinado por el desplazamiento tectónico y la erosión – permite reconstruir la historia sísmica de un territorio. Al norte de Chile, en el Desierto de Atacama, se ha observado que estas geoformas pueden permanecer visibles incluso durante miles de años, ofreciendo una ventana única al pasado geológico de la región.
En este contexto, la estudiante Paulina Rivera, desarrolló su investigación titulada “Anómala preservación de escarpes de falla en el Sistema de Fallas de Atacama, norte de Chile: evidencias a partir de núclidos cosmogénicos y análisis topográfico”, la cual aborda cómo la interacción entre el clima hiperárido, los procesos de erosión y el desarrollo de suelos ricos en sales influye en la preservación de estas geoformas.
Resultados
Su estudio se centró en tres segmentos principales del Sistema de Fallas de Atacama: la falla Naguayán, Cerro Fortuna y Salar del Carmen, combinando cartografía geomorfológica, estimaciones de tasas de erosión derivadas de ¹⁰Be y evidencia sedimentológica. Los principales resultados demuestran que estos escarpes han permanecido anómalamente preservados por decenas de miles de años en el relieve, a pesar de las bajas tasas de desplazamiento documentadas para estas fallas. Esto sucede debido a la combinación de dos importantes factores: escasas precipitaciones que resultan en tasas de erosión extremadamente bajas en la zona y la formación de costras salinas sulfatadas, favorecida por la camanchaca y la deposición de polvo atmosférico.
“Desde mi perspectiva como geóloga, estos escarpes de falla constituyen un archivo natural excepcional de la actividad sísmica asociada a fallas corticales, ya que han logrado preservarse en la morfología del relieve por más de 14 mil años, representando un patrimonio geomorfológico y geológico de alto valor científico”, explicó Rivera.
Desde una perspectiva científica, el trabajo aporta una visión integrada sobre el rol clave que cumple el clima hiperárido en la estabilización del relieve, permitiendo la preservación de marcadores tectónicos a escalas de tiempo milenarias. Asimismo, contribuye a una mejor comprensión de la evolución cuaternaria del relieve en la Cordillera de la Costa del norte de Chile bajo condiciones de erosión extremadamente limitada, destacando el papel de los suelos y de la mineralogía evaporítica como agentes geomorfológicos activos.

La investigación se desarrolló en el marco del proyecto FONDECYT Regular N°1200170, liderado por el Dr. Gabriel González, cuyo financiamiento fue fundamental para las campañas de terreno y los análisis realizados. Asimismo, contó con el apoyo de la Beca Doctorado Nacional ANID N°21200521 y del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), que aportó financiamiento para apoyo logístico, equipamiento e infraestructura.
El artículo completo se encuentra disponible en: Revista Quaternary Sciences Review
DOI: https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2025.109627
LINK: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0277379125004470